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La conservación de los alimentos, clave para evitar intoxicaciones alimenticias en verano


Lavarse las manos antes y después de manipular alimentos, no romper la cadena de frío o separar los alimentos crudos de los cocinados, entre las medidas a tener en cuenta para evitar una intoxicación

Durante los meses de verano, resulta habitual que se produzca un incremento de las intoxicaciones alimentarias en comparación con el resto del año. Para iSalud.com, el comparador de seguros médicos líder en España, las causas que explican este aumento son principalmente dos: las altas temperaturas y una mayor relajación en el cumplimiento de las normas de higiene en el tratamiento de los alimentos.

Según Sònia Cibrian, médico de familia especialista en nutrición de iSalud.com, “para evitar las intoxicaciones alimentarias en estos meses, se debe prestar especial atención a los alimentos frescos que contienen una gran cantidad de agua, como las frutas y las verduras, y a los alimentos ricos en proteínas, como las carnes, pescados, mariscos, huevos, mayonesas, lácteos y derivados como cremas y natas”.

Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que un alimento que esté en mal estado puede no ser perceptible por el olfato o la vista. Por eso, no se debe confiar ciegamente en la vista, el olor o el sabor, ya que, en ocasiones, algo que parece estar en buen estado, puede estar contaminado. Es en estos casos cuando se deben tener en cuenta la fecha de caducidad o el aspecto exterior en el caso de las conservas.

Si no se ha conservado adecuadamente, no se debe consumir

Antes de comer cualquier alimento, debe comprobarse su fecha de caducidad y si ya ha caducado, evitar su consumo porque habrá comenzado su deterioro natural. También puede ocurrir que aún estando en fecha para el consumo, no esté en buenas condiciones por una mala conservación, por ejemplo. En el caso de las latas de conserva, “se debe evitar consumir aquellas que lleven días abiertas o que suelten gas al abrirla porque habrá comenzado la actividad bacteriana. Si huele mal o tiene un color raro, lo más aconsejable es tirarla” recomienda la doctora Cibrian.

Antes de irse de vacaciones, es aconsejable vaciar el congelador ya que durante el tiempo que se está fuera de casa puede haber una caída de tensión que afecte a los alimentos congelados. En este caso, “un producto adecuadamente congelado puede aguantar hasta dos días, pero nunca sabremos si el corte de luz ha sido de horas o días, por lo que la carne y el pescado pueden estar contaminados o descompuestos”, asegura la médica de familia especializada en nutrición de iSalud.com.

En el caso de los huevos ocurre algo similar. Si se han conservado correctamente en la nevera, pueden durar hasta dos meses en buen estado. Sin embargo, si han pasado un periodo largo fuera de la nevera, habrán sufrido cambios bruscos de temperatura por lo que pueden haberse deteriorado o contaminado. “Para saber si un huevo está en buen estado debe hundirse al ponerlo en un vaso de agua, no debe oler mal cuando rompamos la cáscara, la clara tiene que retener la yema en el centro y tener un color amarillo o anaranjado”, afirma la doctora Cibrian.

Fuente: Comunicae