En el CTNC acompañamos a las empresas en el diseño, reformulación y validación de productos, así como en la optimización de procesos y soluciones de envasado

La innovación se ha convertido en uno de los principales retos de la industria alimentaria. En un mercado marcado por la evolución de las preferencias de los consumidores, la búsqueda de productos más saludables y sostenibles y la necesidad de mejorar la eficiencia de los procesos productivos, las empresas necesitan desarrollar nuevas soluciones sin comprometer la calidad ni la seguridad alimentaria.

En este contexto, disponer de una metodología de trabajo que permita transformar una idea en un producto viable y adaptado a las necesidades del mercado resulta fundamental. El proceso de innovación debe abordar de manera integral tanto el desarrollo del producto como los procesos asociados, el envasado, la vida útil y las características sensoriales y nutricionales.

El Centro Tecnológico Nacional de la Conserva y Alimentación (CTNC) trabaja junto a las empresas del sector para dar respuesta a estos retos y facilitar el desarrollo y la mejora de productos alimentarios mediante soluciones adaptadas a las necesidades de cada proyecto.

Innovar para mejorar la competitividad

El desarrollo y la optimización de productos y procesos pueden generar importantes beneficios para las empresas alimentarias. Entre ellos se encuentran el incremento de la capacidad de producción, la reducción de costes y la ampliación de la gama de productos, al tiempo que se incorporan nuevas características capaces de responder a las demandas del consumidor.

La innovación puede aplicarse tanto al desarrollo de nuevos alimentos como a la reformulación de productos ya existentes. La incorporación de ingredientes naturales o de características funcionales, la optimización de formulaciones y procesos y la adaptación de los productos a nuevas necesidades de consumo son algunas de las vías que permiten a las empresas avanzar en sus estrategias de innovación.

En este proceso, la experimentación y la validación resultan esenciales. Antes de trasladar una nueva formulación o un proceso a una línea industrial, es necesario comprobar su comportamiento y evaluar aspectos como la estabilidad, las características sensoriales, la calidad, la seguridad y la vida útil del producto.

Del diseño del producto a la validación industrial

El CTNC cuenta con capacidades para acompañar a las empresas en las diferentes etapas del desarrollo, desde el diseño inicial de la formulación hasta la evaluación integral del producto.

Los trabajos incluyen el diseño de formulaciones y de los procesos asociados, así como la elaboración de prototipos tanto a escala de laboratorio como en planta piloto. Esta fase permite reproducir, en condiciones controladas, procesos que posteriormente pueden trasladarse al entorno industrial y detectar posibles necesidades de adaptación antes de acometer el escalado.

La optimización de las formulaciones y de los parámetros de proceso constituye otra de las líneas de trabajo, con el objetivo de conseguir productos que respondan a las especificaciones definidas por la empresa manteniendo sus características de calidad y seguridad alimentaria.

El desarrollo también contempla el envasado, un elemento estrechamente relacionado con la conservación y la evolución del producto durante su vida comercial. La adaptación o desarrollo de soluciones de envasado permite evaluar su adecuación a las características del alimento y a las condiciones previstas de almacenamiento y distribución.

Evaluación integral del producto

Una vez desarrollado el prototipo, la evaluación integral permite obtener información sobre su comportamiento y determinar si responde a los objetivos establecidos.

La caracterización sensorial permite estudiar atributos como apariencia, aroma, sabor y textura, mientras que la caracterización nutricional proporciona información sobre la composición del producto y sus principales parámetros nutricionales.

A estas evaluaciones se suma el estudio de la vida útil, tanto desde el punto de vista microbiológico como físico-químico. Estos análisis permiten conocer la evolución del alimento durante el almacenamiento y establecer las condiciones adecuadas para garantizar su calidad y seguridad.

La combinación de estas evaluaciones facilita la toma de decisiones durante el desarrollo y permite introducir modificaciones en la formulación, el proceso o el envasado cuando los resultados obtenidos así lo requieren.

Del prototipo al entorno industrial

Uno de los retos de cualquier proceso de innovación alimentaria es conseguir que los resultados obtenidos a escala de laboratorio puedan trasladarse posteriormente a la producción industrial.

La utilización de instalaciones de planta piloto permite reproducir y optimizar diferentes operaciones antes de su implantación definitiva, así como validar el funcionamiento de nuevos equipos y estudiar el comportamiento de los productos durante las distintas fases del proceso.

Este trabajo de escalado contribuye a reducir incertidumbres y facilita la adaptación de las soluciones desarrolladas a las condiciones reales de fabricación.

También después del desarrollo

La innovación no termina cuando se obtiene un nuevo producto. Su incorporación al mercado implica tener en cuenta otros aspectos técnicos y regulatorios relacionados con su comercialización.

En este ámbito, el CTNC presta asistencia técnica en materia de etiquetado y declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, además de asesoramiento sobre aspectos técnicos, de calidad y de seguridad alimentaria relacionados con los procesos de desarrollo industrial.

De esta forma, el proceso de innovación se aborda desde una perspectiva global, integrando las diferentes variables que pueden determinar la viabilidad de un nuevo producto.

Una innovación orientada a las necesidades de la industria

El desarrollo de nuevos alimentos exige combinar investigación, conocimiento técnico y capacidad de adaptación. Para las empresas, contar con apoyo especializado durante las diferentes fases del proceso puede facilitar la transformación de una idea inicial en una solución viable y preparada para su incorporación al mercado.

A través de sus capacidades de investigación, desarrollo y asistencia técnica, el CTNC trabaja para acompañar a las empresas alimentarias en el diseño, desarrollo, optimización y validación de nuevos productos y procesos, contribuyendo a impulsar una industria más innovadora, eficiente y preparada para responder a las necesidades de un mercado en constante evolución.

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